Cerramientos Exteriores

Los Cerramientos Exteriores Verticales son aquellos paramentos cuya función principal consiste en proteger el interior de los agentes externos, por ejemplo: temperaturas de frío o calor, el agua en todos sus estados (sólido, líquido o gaseoso), del viento, y los ruidos.

Por lo expresado, en la construcción de un edificio deberán considerarse todos estos factores que pueden variar de acuerdo a la región o lugar donde se asienta el mismo y al uso que se le dará al edificio, así como también la orientación de cada fachada.

Generalidades

Las Normas Técnicas de Calidad para las Viviendas Sociales, definen los cerramientos exteriores por su función como cerramiento, considerando su aislación acústica e higrotérmica y las relaciones interior- exterior.

A lo largo de la historia, los cerramientos han ido variando. Haciendo una mirada al pasado vemos que los cerramientos de los edificios se construían con materiales muy pesados y de un grosor considerable. Por ejemplo el Panteón en Roma, con su muro circular de un metro de espesor, o una iglesia románica, cualquiera de la época, veremos cuán gruesos son sus muros.

La respuesta a ésto es que esos muros cumplían una función estructural muy importante, además de proteger el interior de los agentes climáticos exteriores.

Esta función de los cerramientos abarcaba toda edificación, no solamente la religiosa. Vemos en las zonas antiguas de algunas ciudades y pueblos, como todavía se levantan antiguas casas con cerramientos de grandes espesores.

Esta modalidad de construir los muros exteriores fue la técnica constructiva más habitual hasta el siglo XIX.

Las construcciones de la actualidad han modificado gran parte de estas características:

Requisitos

Los muros exteriores deben construírse en función de los conceptos enunciados a continuación:

Aislamiento Térmico

Capacidad de cualquier material que actúa como aislante del frío o del calor, diferentes gradientes de la temperatura ambiente. Tendrá mayor aislación cuanta menor capacidad de transmisión térmica posea.

Transmisión Térmica

Capacidad que posee un material cualquiera para actuar como transmisor de calor o frío. Ésta capacidad la define el coe ficiente de transmisión térmica del material, que se expresa en Kcal/h.m2.ºC.

Inercia Térmica

Capacidad que posee cualquier cuerpo o material para mantener su estado de calor o frío. Cuanto más tiempo tarda un material en desprenderse del calor o frío que ha modificado su propia temperatura, más inercia térmica poseerá. Generalmente los materiales más densos poseen mayor inercia térmica.

Condensación Superficial Interna

Es la condensación que se produce en la pared interior de un cerramiento cuando la temperatura superficial es menor o igual a la temperatura de rocío del aire que está en cotacto con la supericie.

Temperatura de Rocío

Es la temperatura con la cual el aire húmedo se satura comenzando su condensación (pasaje del agua de estado gaseoso a líquido).

Condiciones Exigidas por Normativa

De acuerdo a las Normas Técnicas de Calidad para las Viviendas Sociales que rigen en España, los cerramientos exteriores deben cumplir con Condiciones Técnicas de Diseño donde se establecen las relaciones entre el exterior y el interior del edificio, y debe tenerse en cuenta lo siguiente:

  1. La resistencia a la acción de los vientos y a su peso propio.
  2. Observar que atenúe la acústica superior llevándolo un determinado valor.
  3. Observar la existencia de juntas de dilatación propias de los cerramientos y el respeto de las estructurales.
  4. Que el coeficiente de transmisión térmica sea menor a ciertos valores que se especifican para cada zona climática del país.
  5. Observar la estanqueidad total al agua de lluvia o nieve.
  6. Evitar que se produzca humedad de condensación en las paredes interiores.

Información Ambiental y Climática

Para resolver satisfactoriamente las soluciones constructivas, se necesita obtener previamente la información ambiental y de clima de la zona donde se construirá el edificio.

Los datos necesarios son:

a.- Mapa de la región con indicación de los vientos dominantes; tablas de frecuencia, dirección y recorrido medio por día del viento.

b.- Mapa de Insolación, horas de sol anuales.

c.- Mapa de Isotermas, indicación de temperaturas medias anuales, tablas de temperaturas medias mensuales que concluyen con el mapa de zonas climáticas de la NTE.

d.- Tablas de Humedad relativa ambiente por regiones y capitales de provincia.

e.- Mapa Pluviométrico y tablas de precipitaciones medias anuales ( en mm.)

A pesar de haber recabado la información antes descripta, con todos estos datos, no es suficiente para elaborar un proyecto; debemos considerar la resistencia a la acción de los vientos y al peso propio del edificio, y la adecuada colocación de las juntas de dilatación.

Debe darse la importancia que merece al aislamiento térmico y acústico, a pesar de que pueda elevar los costos de la construcción; ya que en muchas oportunidades, desestimar estos ítems genera problemas posteriores como la falta de estanqueidad, sobre todo en las juntas de la carpintería de cerramientos.

Protección Térmica

El Decreto 1490/75 sobre ahorro de energía, obliga a tomar una serie de medidas sobre aislamiento térmico del edificio, de manera que el coeficiente global de transmisión de calor, sea inferior al valor admisible en función de la forma y de la situación geográfica del edificio.

Protección Acústica

La protección acústica protege a los ocupantes de un edificio contra los llamados ruidos aéreos que se originan en el exterior o en los locales vecinos; también los ruidos producidos por efecto de choque, en general sobre techos o cubiertas (pasos e impactos por caída de objetos), y del equipo del edificio (cierre de puertas, ventanas, vibraciones y sonidos de instalaciones en general).

Para efectuar un control sobre los ruidos, se actúa directamente sobre las fuentes que lo generan; efectuando aislaciones de locales y espacios donde se producen los ruidos; sobre su transmisión desde el exterior y desde el interior de los edificios y sobre el aislamiento del local que se necesita proteger.

Tener en Cuenta

Debemos tener en cuenta que existen ciertas características generales de los materiales que a veces pueden dar lugar a confusión, aclaremos:

  • Por lo general un cuerpo vacío o con huecos posee buen aislamiento térmico, pero no acústico. Por ejemplo, una pared de ladrillo hueco es mejor aislante térmico que una maciza del mismo espesor, pero no es buena aislante acústica.
  • Existen aberturas protegidas con vidrio doble y cámara de aire intermedia; puede ser buena aislación térmica y quizás acústica, pero la cámara de aire puede generar resonancia en ciertas frecuencias, disminuyendo la aislación acústica y produciendo el efecto tambor.
  • A veces un aislamiento térmico puede disminuir el aislamiento acústico. Por ejemplo, con un revestimiento a base de fibra de vidrio y revoque, se puede producir resonancia.
  • Las paredes revestidas con materiales absorbentes en una de sus caras como por ejemplo, la fibra de vidrio o la espuma de poliuretano, mejoran el aislamiento térmico pero no producen ningún cambio favorable para la transmisión acústica.
  • No confundir aislamiento acústico de un local con control de reverberación. Si se cubren las paredes con un material absorbente, se reduce la reverberación en el interior, pero no la transparencia acústica del mismo. Lo único positivo en este tratamiento es que se reduce el nivel de ruido propio del local y el ruido que se transmite al vecino.
  • Para que la aislación sea efectiva debe cuidarse la continuidad del elemento aislante. No sirve de mucho incrementar el grosor de una pared si una porción de la misma se deja en las condiciones iniciales. También deben observarse la existencia de fisuras, agrietamientos o pequeñas aberturas que hacen que la aislación en otros lugares resulte inútil, pues pequeñas cantidades de energía producen comparativamente altos niveles de sensación.
  • Para toda aislación acústica, considerar los niveles relativos, con ruido de fondo existente en el local donde se percibe el ruido; los niveles de ruido externo del mismo rango, no resultan molestos. Los sentidos humanos se habitúan y dejan de percibir ruidos de fondo contínuos si su nivel no es muy fuerte, aunque, a largo plazo, la emisión constante de estos ruidos provoca molestias psicológicas inconscientes, o pérdida de capacidad de discriminación auditiva u otros inconvenientes de salud.

En la construcción de los cerramientos exteriores se utilizan diferentes técnicas y tipologías de muros:

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